Seudónimo: Stormrage
Desde niños escuchamos “PODER” una palabra con un uso y significado muy amplio. Observamos como se mal usa e interpreta su significado.
Por eso decidimos participar de esta olimpiada, para investigar, aprender y reflexionar del tema.
Nosotros queremos mostrar, en lo que investigamos, una mirada distinta. Como vemos el poder, en que casos lo sentimos como violación de derechos, hasta donde el poder decide la vida de otros, como se justifica. Cuando se viola un código de ética, explícito o implícito, es un abuso de poder.
El concepto del poder es uno de los temas más álgidos al tratarse de la naturaleza de la sociedad y de las relaciones entre los individuos y grupos que la componen. Sin embargo, por lo general, cuando se habla de “poder” se lo piensa automáticamente como algo que se ejerce sobre o contra alguien, en relaciones de pugna y dominación.
Hablando como lo hacemos usualmente, entenderemos mejor el poder a través de la figura del jefe: Los jefes tienen la misión de mandar, los jefes existen por autoridad y esta autoridad para ellos es un privilegio de mando. Lo que respondería cualquier empleado, en términos de la calle: un jefe es aquel que se le sonríe de frente y se le critica de espaldas, es aquel que inspira miedo, se teme, un jefe es aquel que busca culpables cuando hay errores y usa el lema que "él que la hace la paga" y cree que de esta manera lo arregla todo, un jefe que hace de el trabajo una carga, en conclusión: un jefe es aquel que no sabe si no dar ordenes pero no enseña como deben hacerse las cosas.
Nos preocupamos por las relaciones de poder. Opinamos que el poder es como “la capacidad humana no sólo de actuar, sino de hacerlo concertadamente”.
El poder como capacidad (poder para) puede se utilizado como
-poder contra algo ó alguien
- poder con otros (1)
Adherimos a estas conclusiones.
“…la humanidad siempre ha acertado a concebir el poder de otras maneras mucho más congruentes con sus esperanzas. La historia suministra amplia evidencia de que personas de todos los orígenes a lo largo de las épocas que han aprovechado, por muy intermitente e inadecuadamente que sea, una amplia gama de recursos creativos internos. Quizá el ejemplo más obvio sea el poder mismo de la verdad, un agente de cambio vinculado a algunos de los más grandes avances de la experiencia filosófica, religiosa, artística y científica de la especie. La fuerza de carácter representa otro resorte movilizador de inmensas capacidades humanas, y otro tanto cabe decir del influjo del ejemplo, ya sea en la vida de las personas o de las sociedades humanas. Y pasa casi totalmente desapercibida la fuerza impresionante que puede ejercer la unidad, fuerza cuyo influjo es ‘tan poderoso’– ‘que puede iluminar la Tierra entera’
(2)
El ABUSO DE PODER es el uso ilegítimo del poder.
El ABUSO DE PODER es aquella situación que existe cada vez que alguien quien tiene PODER sobre otros, (esto es, la capacidad de imponer su voluntad sobre esos otros) por ejemplo, debido a su superior destreza mental, posición social, fuerza, conocimiento, tecnología, armas, riqueza, o la confianza que tienen en él o ella, utiliza ese poder injustificadamente para EXPLOTAR o DAÑAR a ésos otros, o mediante su falta de acción PERMITE que ésos otros sean explotados o dañados.
Nosotros considerando lo anterior podemos concluir que, alguien que no tiene (un determinado tipo de) poder no puede abusarlo.(1)
También se deduce de lo anterior que el más importante (y tal vez el único) principio de la ética y moralidad humana debería de ser el evitar el abuso de poder.
viernes, 4 de septiembre de 2009
¿Quién sabe lo que es justo?
Seudónimo: CC
Sin duda alguna vez te preguntaste ¿Por qué no me tocó a mí? ¿Por qué yo no tengo poder? ¿Quiénes lo tienen?, y muchas preguntas que a medida que vas creciendo, seguís sin encontrar respuestas; quizás dejás de buscarlas porque pensás que la vida fue injusta cuando en realidad deberías preguntarte ¿Qué es realmente el poder? Sobre esto es que propongo que reflexionés conmigo a lo largo de este modesto trabajo.
Al poder lo definimos como “la capacidad general de influir sobre otros que posee un político, un funcionario o cualquier otro individuo políticamente activo y la capacidad para hacer que el otro haga lo que uno quiere” Pero Plamentz decía que…”todo ejercicio de poder está sometido a reglas; es, en principio, regular y no puede durar mucho tiempo ni ser efectivo si, es con frecuencia arbitrario”
Nos viene a la mente lo que Chomsky afirmaba sobre que quien hace uso del poder es la autoridad, para que una persona pueda ser considerada como tal debe tener por un lado validez legal y por el otro un reconocimiento por parte de las personas . En la actualidad, en Argentina el poder está en manos de un gobierno Democrático. “Un sistema es democrático cuando ofrece posibilidades de que la generalidad de la población juegue un papel significativo en la administración de los asuntos públicos” .
Se supone que al ser un gobierno democrático el poder está en el pueblo, pero…imaginemos que cada ciudadano es como una monedita de 1 centavo, (quizás valemos menos para el gobierno) y quienes realmente tienen el poder son como billetes de $100. Nosotros juntando centavo por centavo podemos llegar a igualar y quizás superar al billete de $100, pero el problema radica en que cada centavo, cada uno de nosotros, pensamos diferente y tenemos intereses propios. Por lo tanto resulta imposible derrotar a esta concentración de poder. Debería preocuparnos a todos el bienestar de nuestra sociedad, por que si progresa uno podemos progresar todos.
¿Quién sabe lo que es justo? Esto me lo pregunto a menudo ¿sería justo que yo tenga poder? ¿Es justo que si yo no apruebo algo, sea igualmente realizado porque elige la mayoría? ¿Es justo que nadie escuche, mire, sienta lo que el mundo está gritando? Señores el mundo pide a gritos paz, solidaridad, humildad. ¿Dónde está el amor? ¿El amor podría ser considerado un poder? Desde mi punto de vista el amor si es un poder, pero no es un poder político, es un poder que posee toda la humanidad.
A través del amor podemos influir sobre otros; hablamos de PHILIA, amor de la amistad; como decía Jesús “ámense los unos a los otros como yo los ame.”
El poder no sólo se centra en la política de Estado aunque esta tendencia sea la más común para hablar de poder. La “Nación-Estado” es un termino decimonónico que abarca la totalidad de la sociedad, tanto como su aparato político. Sin embargo, el tema en este caso es el Estado como principal lugar del poder y la autoridad en toda sociedad moderna. El Estado consiste en tres ramas de gobierno, la legislativa, la ejecutiva y la judicial, junto con todas las instituciones a las que delega poderes.
En el Estado no puede haber equilibrios de poderes como tampoco neutralidad, puesto que el Estado tiene su propio interés total, muy por encima de los intereses de los individuos . Por ello al habla de democracia pienso ¿En nuestro país existe un gobierno propiamente democrático que respete la voluntad popular?
Entendemos a la “voluntad popular” como la suma de voluntades individuales de cada ciudadano para conformar el interés supremo de la Nación .
Para finalizar les dejo una pregunta ¿Será verdad el dicho popular “hecha la ley hecha la trampa”? pensemos nada más en nuestro gobierno.
Sin duda alguna vez te preguntaste ¿Por qué no me tocó a mí? ¿Por qué yo no tengo poder? ¿Quiénes lo tienen?, y muchas preguntas que a medida que vas creciendo, seguís sin encontrar respuestas; quizás dejás de buscarlas porque pensás que la vida fue injusta cuando en realidad deberías preguntarte ¿Qué es realmente el poder? Sobre esto es que propongo que reflexionés conmigo a lo largo de este modesto trabajo.
Al poder lo definimos como “la capacidad general de influir sobre otros que posee un político, un funcionario o cualquier otro individuo políticamente activo y la capacidad para hacer que el otro haga lo que uno quiere” Pero Plamentz decía que…”todo ejercicio de poder está sometido a reglas; es, en principio, regular y no puede durar mucho tiempo ni ser efectivo si, es con frecuencia arbitrario”
Nos viene a la mente lo que Chomsky afirmaba sobre que quien hace uso del poder es la autoridad, para que una persona pueda ser considerada como tal debe tener por un lado validez legal y por el otro un reconocimiento por parte de las personas . En la actualidad, en Argentina el poder está en manos de un gobierno Democrático. “Un sistema es democrático cuando ofrece posibilidades de que la generalidad de la población juegue un papel significativo en la administración de los asuntos públicos” .
Se supone que al ser un gobierno democrático el poder está en el pueblo, pero…imaginemos que cada ciudadano es como una monedita de 1 centavo, (quizás valemos menos para el gobierno) y quienes realmente tienen el poder son como billetes de $100. Nosotros juntando centavo por centavo podemos llegar a igualar y quizás superar al billete de $100, pero el problema radica en que cada centavo, cada uno de nosotros, pensamos diferente y tenemos intereses propios. Por lo tanto resulta imposible derrotar a esta concentración de poder. Debería preocuparnos a todos el bienestar de nuestra sociedad, por que si progresa uno podemos progresar todos.
¿Quién sabe lo que es justo? Esto me lo pregunto a menudo ¿sería justo que yo tenga poder? ¿Es justo que si yo no apruebo algo, sea igualmente realizado porque elige la mayoría? ¿Es justo que nadie escuche, mire, sienta lo que el mundo está gritando? Señores el mundo pide a gritos paz, solidaridad, humildad. ¿Dónde está el amor? ¿El amor podría ser considerado un poder? Desde mi punto de vista el amor si es un poder, pero no es un poder político, es un poder que posee toda la humanidad.
A través del amor podemos influir sobre otros; hablamos de PHILIA, amor de la amistad; como decía Jesús “ámense los unos a los otros como yo los ame.”
El poder no sólo se centra en la política de Estado aunque esta tendencia sea la más común para hablar de poder. La “Nación-Estado” es un termino decimonónico que abarca la totalidad de la sociedad, tanto como su aparato político. Sin embargo, el tema en este caso es el Estado como principal lugar del poder y la autoridad en toda sociedad moderna. El Estado consiste en tres ramas de gobierno, la legislativa, la ejecutiva y la judicial, junto con todas las instituciones a las que delega poderes.
En el Estado no puede haber equilibrios de poderes como tampoco neutralidad, puesto que el Estado tiene su propio interés total, muy por encima de los intereses de los individuos . Por ello al habla de democracia pienso ¿En nuestro país existe un gobierno propiamente democrático que respete la voluntad popular?
Entendemos a la “voluntad popular” como la suma de voluntades individuales de cada ciudadano para conformar el interés supremo de la Nación .
Para finalizar les dejo una pregunta ¿Será verdad el dicho popular “hecha la ley hecha la trampa”? pensemos nada más en nuestro gobierno.
¿La evolución ética del hombre está al mismo nivel que su evolución en el dominio de la tecnología?
¿Porque es necesario una ética para pensar los nuevos adelantos científicos?
Seudónimo: DITTO
No hay duda de que las nuevas tecnologías han cambiado profundamente a la sociedad en los últimos veinte años, tanto en la política y la economía como en las relaciones sociales. Que ese impacto sea desigual y refleje las fracturas y diferencias sociales y culturales, no implica que no produzca efectos en todos y cada uno de nosotros, aunque no seamos usuarios avanzados de las nuevas tecnologías.
Vivimos una época sustancialmente distinta de las anteriores: La ciencia y la tecnología han tenido tanto auge, tanto desarrollo que hoy en día la vemos como algo totalizador, están insertas en la vida cotidiana, como la plancha (o más) y dotadas de una potencialidad –en sentido aristotélico- cuyo límite es la imaginación. Tanto en la Modernidad como en la Postmodernidad podemos apreciar innovaciones tecnológicas de fuerte impacto y significación social como por ejemplo: el gas de alumbrado, la imprenta movida a vapor, la radiodifusión, la energía atómica y los viajes espaciales fueron realizaciones técnicas dotadas de un alto contenido científico, estos se fueron presentando de forma aislada años atrás. En la actualidad, muchos consideran que de continuar los avances tecnológicos con el ritmo que llevan, podrían llevar a la destrucción del planeta.
A mi entender la tecnología tiene poder suficiente para crear un gran caos, pero todo depende de la forma en que se utilice.
Estoy de acuerdo con algunos pensadores que dicen que la tecnología es un Dios y a la vez un demonio. Trae consigo muchas cosas buenas, pero si nos dejamos arrastrar, no se sabe hasta dónde llegaremos, no sabemos qué suerte correremos.
Hoy no es ingenuo hablar de una Era de la tecnología o del consumismo o del individualismo. Finkielkraut dice: “Vivimos en la hora de los feelings: ya no existe verdad ni mentira, estereotipo ni invención, belleza ni fealdad, sino una paleta infinita de placeres, diferentes e iguales. La democracia que implicaba el acceso de todos a la cultura se define ahora por el derecho de cada cual a la cultura de su elección” . Por eso es que a diario podemos apreciar los continuos avances de la ciencia y la tecnología, que nos ofrecen posibilidades sin límites, permiten comunicarnos con lugares situados a kilómetros en menos de un segundo, pero también brindan armas a los terroristas internacionales con las cuales pueden llevar a cabo sus planes de aniquilación a miles de personas en esa misma fracción de segundos. Si prestamos atención a la proliferación y tráfico de armas pequeñas y de destrucción masiva y el cambio de nuestro medio ambiente, todo esto pone en riesgo no tan solo nuestra estabilidad sino también nuestra supervivencia. La dinámica particular que adquirieron las relaciones entre las personas y los grupos sociales, la visión misma que el hombre tiene de sí mismo, del mundo y de su relación con él y con sus semejantes.
Coincido con Lipovetsky cuando dice “la cultura postmoderna es descentrada y heteróclita, materialista y “psi”, porno y discreta, renovadora y retro, consumista y ecologista, sofisticada y espontánea, espectacular y creativa; el futuro no tendrá que escoger una de esas tendencias sino que, por el contrario, desarrollar las lógicas duales, la correspondencia flexible de las antinomias…es un vector de ampliación del individualismo; al diversificar las posibilidades de elección, al anular los puntos de referencia, al destruir los sentidos únicos y los valores superiores de la modernidad, pone en marcha una cultura personalizada o hecha a medida que permite al tomo social emanciparse del balizaje disciplinario – revolucionario” (p.11)
En la actualidad la ciencia y la tecnología generan reverencia, bienes, rentabilidad, ganancias, poder; son temibles y deseadas, que otorgan prestigio a quienes las fomentan. La tecnología y la ciencia nos proporcionan felicidad, nos resuelve muchos problemas, pero muchas veces además de estos trae consigo nuevos problemas de difícil solución.
Por ejemplo el desequilibrio entre el progreso material y el retraso moral ético y espiritual del mundo actual. Esto no significa que los hombres hayan dejado de lado los aspectos más elevados de la condición humana, por el contrario cada vez más se trata de concientizar la relación entre la ética, la ciencia y la tecnología. Para el establecimiento de ésta y para que esta relación sea posible es necesario que tenga como núcleo la ética, ya que es el instrumento de orientación de los seres humanos, que permite seleccionar los cauces que se corresponden con la dignidad humana.
La ética es la que tiene que guiar a la ciencia y a la tecnología en su capacidad de servir al desarrollo del hombre. ¿Son los conocimientos y avances científicos y tecnológicos los que traen aparejados todo tipo de amenazas para nuestra supervivencia? ¿O es utilización al alcance de todos o utilizados de acuerdo a los intereses del poder político y económico? Atendiéndose a las realidades actuales del mundo, la respuesta puede resultar obvia. Esto señala la necesidad imperiosa de corregir el rumbo; no se trata de renunciar a los avances de la ciencia y la tecnología sino de recuperar el perdido equilibrio, poniendo a la figura humana en primer lugar y sus posibilidades de superación como el gran objetivo al que deberá subordinarse lo material.
En este sentido creo conveniente recordar las palabras de Misha Cotlar: “La ciencia sin ética es ciega, y la ética sin ciencia es algo vacío”.
"Sin cultura ética –basada en el amor y la cooperación; no en la rivalidad, la competencia o el deseo de poder– difícilmente habrá solución a los grandes problemas de la humanidad".
"Sin cultura ética, el desarrollo de la tecnología será como un arma peligrosa en manos de un niño".
"Sin cultura ética, no habrá riqueza en el interior de los hombres. Si uno necesita lujos y placeres excesivos es porque su interior está vacío".
"Es necesaria una intensa y urgente difusión de las nociones básicas de la ética, para que se comprenda que los problemas humanos no se resuelven por la violencia o el poder sino mediante facultades superiores, latentes en todos los seres humanos".
Finalmente respondiendo a mis preguntas iníciales me veo inclinada a sostener que la ética no acompañó siempre a la ciencia y a la tecnología durante todos sus procesos de evolución. Llego a esta conclusión aseverando nuevamente, que los cambios fueron vertiginosos, que por lo general nos vimos exigidos a adherirnos; estamos insertos en el mundo de la globalización y nuestra sociedades se ven obligadas a adoptar tecnologías sin tener el desarrollo cultural ético y social necesario.
Si no, recuerden u observen, la mayoría de nuestros padres en su momento y aun en la actualidad tienen que afrontar la adaptación a las tecnología que sus empresas adquieren y de las que ellas no pueden dar un paso atrás, estos se ven inmersos en un proceso de adaptación poco flexible; o la utilizan o la utilizan, caso contrario quedan fuera del sistema.
Consideremos una vez más, el hecho de que las tecnologías cambian constantemente y que aquellas cosas (sobre todo las más llamativas para nuestra edad) en un momento resultan imposibles o muy costosas, de pronto, se convierten en un bien accesible, primero para una minoría más poderosa y luego para el resto, esto incrementa las violaciones legales y éticas. Si observamos las góndolas en los supermercados cambian de disposición sus productos de acuerdo a un determinado día, eso pasa porque la base de datos de toda la población está al alcance de todos, en especial de los que tienen el poder económico, estos pueden obtener nuestro perfil de consumidor y de acuerdo a eso determinar que podría comprar.
¿Y qué pasa con el respeto a mi intimidad, o el hacer uso de mi libertad? O sea que por cuestiones de negocios “todo vale” y creo que también vale la pena responder a estos nuevos dilemas y fijar nuevas reglas morales, que cada sociedad lo haga de acuerdo a sus costumbres, su cultura y su sistema moral, y a su necesidad de actualización.
Está en nuestras manos en lograr el equilibrio necesario e indispensable para nuestro futuro.
Seudónimo: DITTO
No hay duda de que las nuevas tecnologías han cambiado profundamente a la sociedad en los últimos veinte años, tanto en la política y la economía como en las relaciones sociales. Que ese impacto sea desigual y refleje las fracturas y diferencias sociales y culturales, no implica que no produzca efectos en todos y cada uno de nosotros, aunque no seamos usuarios avanzados de las nuevas tecnologías.
Vivimos una época sustancialmente distinta de las anteriores: La ciencia y la tecnología han tenido tanto auge, tanto desarrollo que hoy en día la vemos como algo totalizador, están insertas en la vida cotidiana, como la plancha (o más) y dotadas de una potencialidad –en sentido aristotélico- cuyo límite es la imaginación. Tanto en la Modernidad como en la Postmodernidad podemos apreciar innovaciones tecnológicas de fuerte impacto y significación social como por ejemplo: el gas de alumbrado, la imprenta movida a vapor, la radiodifusión, la energía atómica y los viajes espaciales fueron realizaciones técnicas dotadas de un alto contenido científico, estos se fueron presentando de forma aislada años atrás. En la actualidad, muchos consideran que de continuar los avances tecnológicos con el ritmo que llevan, podrían llevar a la destrucción del planeta.
A mi entender la tecnología tiene poder suficiente para crear un gran caos, pero todo depende de la forma en que se utilice.
Estoy de acuerdo con algunos pensadores que dicen que la tecnología es un Dios y a la vez un demonio. Trae consigo muchas cosas buenas, pero si nos dejamos arrastrar, no se sabe hasta dónde llegaremos, no sabemos qué suerte correremos.
Hoy no es ingenuo hablar de una Era de la tecnología o del consumismo o del individualismo. Finkielkraut dice: “Vivimos en la hora de los feelings: ya no existe verdad ni mentira, estereotipo ni invención, belleza ni fealdad, sino una paleta infinita de placeres, diferentes e iguales. La democracia que implicaba el acceso de todos a la cultura se define ahora por el derecho de cada cual a la cultura de su elección” . Por eso es que a diario podemos apreciar los continuos avances de la ciencia y la tecnología, que nos ofrecen posibilidades sin límites, permiten comunicarnos con lugares situados a kilómetros en menos de un segundo, pero también brindan armas a los terroristas internacionales con las cuales pueden llevar a cabo sus planes de aniquilación a miles de personas en esa misma fracción de segundos. Si prestamos atención a la proliferación y tráfico de armas pequeñas y de destrucción masiva y el cambio de nuestro medio ambiente, todo esto pone en riesgo no tan solo nuestra estabilidad sino también nuestra supervivencia. La dinámica particular que adquirieron las relaciones entre las personas y los grupos sociales, la visión misma que el hombre tiene de sí mismo, del mundo y de su relación con él y con sus semejantes.
Coincido con Lipovetsky cuando dice “la cultura postmoderna es descentrada y heteróclita, materialista y “psi”, porno y discreta, renovadora y retro, consumista y ecologista, sofisticada y espontánea, espectacular y creativa; el futuro no tendrá que escoger una de esas tendencias sino que, por el contrario, desarrollar las lógicas duales, la correspondencia flexible de las antinomias…es un vector de ampliación del individualismo; al diversificar las posibilidades de elección, al anular los puntos de referencia, al destruir los sentidos únicos y los valores superiores de la modernidad, pone en marcha una cultura personalizada o hecha a medida que permite al tomo social emanciparse del balizaje disciplinario – revolucionario” (p.11)
En la actualidad la ciencia y la tecnología generan reverencia, bienes, rentabilidad, ganancias, poder; son temibles y deseadas, que otorgan prestigio a quienes las fomentan. La tecnología y la ciencia nos proporcionan felicidad, nos resuelve muchos problemas, pero muchas veces además de estos trae consigo nuevos problemas de difícil solución.
Por ejemplo el desequilibrio entre el progreso material y el retraso moral ético y espiritual del mundo actual. Esto no significa que los hombres hayan dejado de lado los aspectos más elevados de la condición humana, por el contrario cada vez más se trata de concientizar la relación entre la ética, la ciencia y la tecnología. Para el establecimiento de ésta y para que esta relación sea posible es necesario que tenga como núcleo la ética, ya que es el instrumento de orientación de los seres humanos, que permite seleccionar los cauces que se corresponden con la dignidad humana.
La ética es la que tiene que guiar a la ciencia y a la tecnología en su capacidad de servir al desarrollo del hombre. ¿Son los conocimientos y avances científicos y tecnológicos los que traen aparejados todo tipo de amenazas para nuestra supervivencia? ¿O es utilización al alcance de todos o utilizados de acuerdo a los intereses del poder político y económico? Atendiéndose a las realidades actuales del mundo, la respuesta puede resultar obvia. Esto señala la necesidad imperiosa de corregir el rumbo; no se trata de renunciar a los avances de la ciencia y la tecnología sino de recuperar el perdido equilibrio, poniendo a la figura humana en primer lugar y sus posibilidades de superación como el gran objetivo al que deberá subordinarse lo material.
En este sentido creo conveniente recordar las palabras de Misha Cotlar: “La ciencia sin ética es ciega, y la ética sin ciencia es algo vacío”.
"Sin cultura ética –basada en el amor y la cooperación; no en la rivalidad, la competencia o el deseo de poder– difícilmente habrá solución a los grandes problemas de la humanidad".
"Sin cultura ética, el desarrollo de la tecnología será como un arma peligrosa en manos de un niño".
"Sin cultura ética, no habrá riqueza en el interior de los hombres. Si uno necesita lujos y placeres excesivos es porque su interior está vacío".
"Es necesaria una intensa y urgente difusión de las nociones básicas de la ética, para que se comprenda que los problemas humanos no se resuelven por la violencia o el poder sino mediante facultades superiores, latentes en todos los seres humanos".
Finalmente respondiendo a mis preguntas iníciales me veo inclinada a sostener que la ética no acompañó siempre a la ciencia y a la tecnología durante todos sus procesos de evolución. Llego a esta conclusión aseverando nuevamente, que los cambios fueron vertiginosos, que por lo general nos vimos exigidos a adherirnos; estamos insertos en el mundo de la globalización y nuestra sociedades se ven obligadas a adoptar tecnologías sin tener el desarrollo cultural ético y social necesario.
Si no, recuerden u observen, la mayoría de nuestros padres en su momento y aun en la actualidad tienen que afrontar la adaptación a las tecnología que sus empresas adquieren y de las que ellas no pueden dar un paso atrás, estos se ven inmersos en un proceso de adaptación poco flexible; o la utilizan o la utilizan, caso contrario quedan fuera del sistema.
Consideremos una vez más, el hecho de que las tecnologías cambian constantemente y que aquellas cosas (sobre todo las más llamativas para nuestra edad) en un momento resultan imposibles o muy costosas, de pronto, se convierten en un bien accesible, primero para una minoría más poderosa y luego para el resto, esto incrementa las violaciones legales y éticas. Si observamos las góndolas en los supermercados cambian de disposición sus productos de acuerdo a un determinado día, eso pasa porque la base de datos de toda la población está al alcance de todos, en especial de los que tienen el poder económico, estos pueden obtener nuestro perfil de consumidor y de acuerdo a eso determinar que podría comprar.
¿Y qué pasa con el respeto a mi intimidad, o el hacer uso de mi libertad? O sea que por cuestiones de negocios “todo vale” y creo que también vale la pena responder a estos nuevos dilemas y fijar nuevas reglas morales, que cada sociedad lo haga de acuerdo a sus costumbres, su cultura y su sistema moral, y a su necesidad de actualización.
Está en nuestras manos en lograr el equilibrio necesario e indispensable para nuestro futuro.
El estado de Naturaleza ¿traería guerra o paz entre los hombres?
El tema a tratar en el presente trabajo intenta enfrentar las ideologías de dos filósofos famosos, los cuales tienen distintos puntos de vista en cuanto al estado de libertad del hombre.
¿Qué pasaría si el hombre solamente contara con su libre albedrío para distinguir entre lo que está bien y lo que está mal sin tener ningún mandato o norma que así se lo ordene?
Pues a nuestro parecer, el hombre actuaría tal y como lo describe Hobbes, ya que el hombre no es capaz de respetar reglas sin que las haya y sin que se pague un precio por romperlas. Su ya famosa afirmación en cuanto a que los seres humanos se despedazarían mutuamente si no existiese un Poder superior que organice y ordene a la sociedad en su célebre frase "homo homini lupus" : el hombre es el lobo del hombre , reafirma su postura. Además cada hombre asimila del núcleo familiar cuando desde niño se le enseña y él aprende, lo que debe hacerse y lo que no.
Esta necesidad del ser humano de estar siempre condicionado por reglas de convivencia nos dice que el hombre estaría teniendo una mala percepción de lo bueno y lo malo, por lo tanto no sería consciente de que lo que está haciendo podría no ser lo correcto. Además aquí también intervienen los valores familiares adquiridos en la primera etapa de socialización.
Pero además, es necesario considerar que son ese conjunto de valores y costumbres incorporadas por cada ser humano, que conforman lo que se denomina cultura, lo que influyendo en su conducta social conseguirán acentuar las diferencias grupales. Entendida la cultura como el conjunto de todas las formas o patrones, a través de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las personas que la conforman, incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias.
Siendo entonces la cultura toda la información y habilidades que posee el ser humano, podemos concluir que lo que es culturalmente válido ó culturalmente aceptable para un grupo, de acuerdo a la suma de valores y costumbres aprendidas, puede no serlo para otros pares. Y, es que, es través de ella que discernimos los valores y efectuamos opciones dándonos ésta al hombre la capacidad de reflexionar sobre nosotros mismos. Así, ejemplo de ello sería el caso jurisprudencial llevado a la Corte Suprema de Justicia de la Nación , en el que un hombre de 24 años de una comunidad Wichi embaraza a una niña de 9.La madre de la niña, pareja del hombre, lo denuncia y es detenido. Pero al poco tiempo la comunidad Wichi a la que pertenecen todos los protagonistas reclama la libertad del acusado porque la costumbre ancestral convierte en normal tener relaciones con niñas . El caso, que finalmente se resolvió por enjuiciar al agresor por violación, abrió un debate dentro de las comunidades indígenas, que enfrenta el relativismo cultural con los derechos más elementales. Y, así, mientras la Justicia terminaba de juzgar si el hecho era o no una costumbre comunitaria y eso lo volvía impune como delito sexual, muchas voces salieron al encuentro.
Todo esto nos indica que el hombre recurriría a la capacidad física y/o intelectual que este posea para imponerse ante otros hombres y someterlos. Pero por otro lado también cabe la posibilidad de que algunas personas que no poseen esa superioridad física para someter a los otros que actúan por si solos, recurran a la asociación con otros para lograr doblegarlo.
Si planteamos esta problemática desde el punto de vista de los bienes de la propiedad privada, hemos llegado a la conclusión que no existiría respeto alguno por lo ajeno, lo que derivaría en una total anarquía, ya que al no existir coerción para hacer cumplir las normas, puesto que en este estado de naturaleza no existen , todos querrían hacer valer sus propias reglas con respecto a lo que es suyo y lo de los demás.
Pero he aquí que precisamente, que es dentro del grupo donde el hombre, logre encontrar en la mayoría el soporte para lograr actuar el bien, ya que dentro de una organización es probable que sean la minoría los que no lograron percibir los valores inculcados.
Pero así como el hombre goza de esta posibilidad de distinguir entre lo que está bien y lo que no lo está, también está dotado de raciocinio que es lo que en realidad le permite hacer la valoración de lo correcto en un caso concreto. Es así, que al enfrentarse a un conflicto particular de su vida, va a sacar la enseñanza inculcada, la confortara con lo que se le presenta (que es en definitiva lo que debe solucionar) y haciendo uso de su razonamiento y efectuando dicha distinción sacará en claro su postura frente al mismo.
Hasta aquí, hablamos del hombre actuando unilateralmente, mas retomando las conductas de interacción humana, y su proyección en una comunidad aun no organizada, diremos que frente a una amenaza a un bien propio, este cuenta además, con un primario instinto de conservación.
Es este instinto el que le permitirá tender a la protección de lo que le es propio, enfrentándose a los otros y logrando su preservación en una clara muestra de lo q es capaz de hacer.
Entonces, habiendo delineado las herramientas que posee el ser humano para sobrevivir en ese estado natural básico y carente de normas de convivencias, estamos ahora si, en condiciones de replantear nuestro interrogante: ¿Es posible la Paz en esta situación, si como ya dijimos dichas herramientas son; los valores, su capacidad de razonamiento, su voluntad o libre albedrío y su primario instinto de conservación?
Si creemos que el hombre por naturaleza tiende a la protección de lo que le pertenece y por otro lado, sostenemos que al no existir coercibilidad éste elegirá entre lo bueno y lo malo, lo que le es conveniente, no consideramos que ello sea posible.
Pues bien, en este entendimiento, el hombre podría posicionarse frente a un acontecimiento y mediante un juicio de valores razonar lo conveniente, siempre su voluntad llevara al acto lo justo, lo bueno o lo correcto para sí mismo, y es justamente dicho instinto por preservarse lo que podría generar el conflicto con el otro.
Por todo lo expuesto, concluimos que la Paz en una comunidad humana carente de organización y por ende, de normas obligatorias de convivencia, como lo es el Estado de Naturaleza, constituye una utopía.
A nuestro entender, para lograr que en esa congregación no prevalezca el desorden o anarquía y el conflicto entre sus integrantes, sería imprescindible la concurrencia de normas que reglamenten dicha interacción.
Seudónimo: Skorpions
¿Qué pasaría si el hombre solamente contara con su libre albedrío para distinguir entre lo que está bien y lo que está mal sin tener ningún mandato o norma que así se lo ordene?
Pues a nuestro parecer, el hombre actuaría tal y como lo describe Hobbes, ya que el hombre no es capaz de respetar reglas sin que las haya y sin que se pague un precio por romperlas. Su ya famosa afirmación en cuanto a que los seres humanos se despedazarían mutuamente si no existiese un Poder superior que organice y ordene a la sociedad en su célebre frase "homo homini lupus" : el hombre es el lobo del hombre , reafirma su postura. Además cada hombre asimila del núcleo familiar cuando desde niño se le enseña y él aprende, lo que debe hacerse y lo que no.
Esta necesidad del ser humano de estar siempre condicionado por reglas de convivencia nos dice que el hombre estaría teniendo una mala percepción de lo bueno y lo malo, por lo tanto no sería consciente de que lo que está haciendo podría no ser lo correcto. Además aquí también intervienen los valores familiares adquiridos en la primera etapa de socialización.
Pero además, es necesario considerar que son ese conjunto de valores y costumbres incorporadas por cada ser humano, que conforman lo que se denomina cultura, lo que influyendo en su conducta social conseguirán acentuar las diferencias grupales. Entendida la cultura como el conjunto de todas las formas o patrones, a través de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las personas que la conforman, incluye costumbres, prácticas, códigos, normas y reglas de la manera de ser, vestimenta, religión, rituales, normas de comportamiento y sistemas de creencias.
Siendo entonces la cultura toda la información y habilidades que posee el ser humano, podemos concluir que lo que es culturalmente válido ó culturalmente aceptable para un grupo, de acuerdo a la suma de valores y costumbres aprendidas, puede no serlo para otros pares. Y, es que, es través de ella que discernimos los valores y efectuamos opciones dándonos ésta al hombre la capacidad de reflexionar sobre nosotros mismos. Así, ejemplo de ello sería el caso jurisprudencial llevado a la Corte Suprema de Justicia de la Nación , en el que un hombre de 24 años de una comunidad Wichi embaraza a una niña de 9.La madre de la niña, pareja del hombre, lo denuncia y es detenido. Pero al poco tiempo la comunidad Wichi a la que pertenecen todos los protagonistas reclama la libertad del acusado porque la costumbre ancestral convierte en normal tener relaciones con niñas . El caso, que finalmente se resolvió por enjuiciar al agresor por violación, abrió un debate dentro de las comunidades indígenas, que enfrenta el relativismo cultural con los derechos más elementales. Y, así, mientras la Justicia terminaba de juzgar si el hecho era o no una costumbre comunitaria y eso lo volvía impune como delito sexual, muchas voces salieron al encuentro.
Todo esto nos indica que el hombre recurriría a la capacidad física y/o intelectual que este posea para imponerse ante otros hombres y someterlos. Pero por otro lado también cabe la posibilidad de que algunas personas que no poseen esa superioridad física para someter a los otros que actúan por si solos, recurran a la asociación con otros para lograr doblegarlo.
Si planteamos esta problemática desde el punto de vista de los bienes de la propiedad privada, hemos llegado a la conclusión que no existiría respeto alguno por lo ajeno, lo que derivaría en una total anarquía, ya que al no existir coerción para hacer cumplir las normas, puesto que en este estado de naturaleza no existen , todos querrían hacer valer sus propias reglas con respecto a lo que es suyo y lo de los demás.
Pero he aquí que precisamente, que es dentro del grupo donde el hombre, logre encontrar en la mayoría el soporte para lograr actuar el bien, ya que dentro de una organización es probable que sean la minoría los que no lograron percibir los valores inculcados.
Pero así como el hombre goza de esta posibilidad de distinguir entre lo que está bien y lo que no lo está, también está dotado de raciocinio que es lo que en realidad le permite hacer la valoración de lo correcto en un caso concreto. Es así, que al enfrentarse a un conflicto particular de su vida, va a sacar la enseñanza inculcada, la confortara con lo que se le presenta (que es en definitiva lo que debe solucionar) y haciendo uso de su razonamiento y efectuando dicha distinción sacará en claro su postura frente al mismo.
Hasta aquí, hablamos del hombre actuando unilateralmente, mas retomando las conductas de interacción humana, y su proyección en una comunidad aun no organizada, diremos que frente a una amenaza a un bien propio, este cuenta además, con un primario instinto de conservación.
Es este instinto el que le permitirá tender a la protección de lo que le es propio, enfrentándose a los otros y logrando su preservación en una clara muestra de lo q es capaz de hacer.
Entonces, habiendo delineado las herramientas que posee el ser humano para sobrevivir en ese estado natural básico y carente de normas de convivencias, estamos ahora si, en condiciones de replantear nuestro interrogante: ¿Es posible la Paz en esta situación, si como ya dijimos dichas herramientas son; los valores, su capacidad de razonamiento, su voluntad o libre albedrío y su primario instinto de conservación?
Si creemos que el hombre por naturaleza tiende a la protección de lo que le pertenece y por otro lado, sostenemos que al no existir coercibilidad éste elegirá entre lo bueno y lo malo, lo que le es conveniente, no consideramos que ello sea posible.
Pues bien, en este entendimiento, el hombre podría posicionarse frente a un acontecimiento y mediante un juicio de valores razonar lo conveniente, siempre su voluntad llevara al acto lo justo, lo bueno o lo correcto para sí mismo, y es justamente dicho instinto por preservarse lo que podría generar el conflicto con el otro.
Por todo lo expuesto, concluimos que la Paz en una comunidad humana carente de organización y por ende, de normas obligatorias de convivencia, como lo es el Estado de Naturaleza, constituye una utopía.
A nuestro entender, para lograr que en esa congregación no prevalezca el desorden o anarquía y el conflicto entre sus integrantes, sería imprescindible la concurrencia de normas que reglamenten dicha interacción.
Seudónimo: Skorpions
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